#16 – Cambio de hábitos para una vida mejor

¡Buenos días!

Si bien tengo una talla normal, no estoy demasiado cómoda con mi cuerpo. Los años empiezan a notarse en forma de carne fofa, cellulitis y alguna que otra molla no demasiado atractiva. Pero, si algo tengo claro, es que las dietas en las que hay que dejar de alimentarse no son para mí. Me gusta demasiado comer y no estoy dispuesta a contar calorías para bajar de peso. Claro, esto es así porque tengo la suerte de que mi constitución no es tan mala y me permite mantenerme en una talla 38 sin mucho esfuerzo. De no ser así, probablemente otro gallo cantaría, aunque dudo que tuviera la fuerza de no ingerir alimentos cuando el cuerpo me lo pide, algo que hace frecuentemente.

Toca añadir que desde que me mudé a Alemania a finales de 2012, mi cuerpo ha ido cambiando, mis caderas se han ensanchado un poco, la tripa ha crecido y la cara la tengo más redondita. Supongo que es debido al cambio de vida; pasar de la vida de estudiante a la de currante de oficina pasa factura, ya que de estar todo el día de acá para allá, pasé a tirarme unas ocho horas sentada frente al ordenador. Además, curiosamente tras unos meses cuando ya por fin me había instalado, dejé de tener energía. Todo se me hacía un mundo: ir a la compra, quedar con amigos, viajar. Era como si no pudiera tirar de mi cuerpo a partir de las cuatro de la tarde. Comencé a preocuparme mucho, dado que temía que me estuviera convirtiendo en una persona así, a pesar de tener menos de treinta años. Por ello, en verano del año pasado  me hice una analítica en la que resultó que tenia falta de hierro, lo cual influía en mi falta de energía. Fue a partir de ahí cuando me dije que tenía que cambiar de hábitos para volver a ser la persona activa que era y volver a ser dueña de mis planes.

Lady Gangas - Gachas de súper alimentos, café con leche de almendras y zumo de naranja recién exprimido

Lady Gangas – Gachas de súper alimentos, café con leche de almendras y zumo de naranja recién exprimido

¿Qué cambios estoy realizando?

  • Añadí a mi dieta carnes, huevos y lentejas con más frecuencia.
  • Eliminé la leche de vaca de mi alimentación y dejé de comer derivados lácteos con frecuencia, ya que me hacían sentir muy muy hinchada.
  • Pasé a tomar leche de almendras natural o, si tomo café fuera de casa, cualquier leche vegetal que tengan disponible.
  • El queso solo lo como el fin de semana. Eliminarlo completamente de mi dieta es imposible, me encanta.
  • Comencé a complementar mi desayuno de café con leche de almendras con unas gachas de súper alimentos (en Instagram podéis ver de que se trata), además de zumo de naranja recién exprimido.
  • Llevo siempre fruta en el bolso que como cuando me entra el hambre voraz.
  • Como a diario verduras, ya sea en ensaladas, asadas, hervidas o como crema.
  • Tomo mínimo tres o cuatros infusiones al día. La de cola de caballo de bie3 es sagrada después de la comida.
  • Preparo al menos una vez cada dos semanas hummus, para comer más legumbres a parte de las lentejas.
  • He comenzado a ir al gimnasio, algo que debido a mi falta de energía había dejado de lado. Eso sí, he comenzado poco a poco, ya que tengo más que comprobado que “lo que fuerte entra, fuerte sale”.
  • Voy andando a todos los sitios a los que el tiempo, la distancia y el calzado me lo permiten.
  • Sigo cuentas motivadoras, de recetas y de fitness en Instagram, además de blogs (os recomiendo “Blanche´s Blog“) o páginas de Facebook con el mismo fin.
  • Dado que en la oficina no tenemos microondas, me he comprado un termo de dos pisos, que supuestamente mantiene la temperatura de cada piso hasta un mínimo de cuatro horas. Así, llevaré mi propia comida al trabajo, al menos tres días a la semana, lo que permitirá controlar más lo que como.
Lady Gangas - Hummus, berenjena asada y tomate

Lady Gangas – Hummus, berenjena asada y tomate

Os preguntaréis si estos cambios están sirviendo de algo. Pues la verdad es que sí. Me hice una analítica hace un mes y mis valores de hierro vuelven a ser normales, no siento tanta hinchazón en la tripa y me noto más enérgica y positiva. Mi vida social también ha cambiado para mejor gracias a la fuerza de la que ahora dispongo. Y, lo más importante, mi vida en pareja también, dado que soy consciente de lo que afectaba a mi novio verme así, cuando él me había conocido de forma muy diferente y es una persona activa y muy sociable.

Seguiré incorporando poco a poco nuevos hábitos saludables, de los que os iré informando si os resultan interesantes. Pero, mi recomendación es ir poco a poco, porque ya se sabe que “el que mucho abarca poco aprieta” (hay que ver lo que me gusta el refranero español). Además, puesto que la “healthy life” está muy de moda, nos resultará fácil encontrar tanto los alimentos como la motivación necesaria.

Si tenéis alguna pregunta o duda, estaré encantada de responder a vuestros comentarios.

Y recordad…

We can do it!

We can do it!

Lady Gangas

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4 comentarios en “#16 – Cambio de hábitos para una vida mejor

  1. MaryMartin dijo:

    Gracias por tu entrada! La verdad es que en un mundo donde la gente para adelgazar empieza a dejar de comer y a matarse en el gimnasio, viene muy bien una dosis de realidad. Además, quien algo quiere, algo le cuesta.
    Sigue así y conseguiremos nuestros objetivos! 🙂

    Me gusta

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